Hoy visitamos… Arundel

¡Hola, pompeynianos!

Retomamos la sección de visitas y excursiones para hablar de una de las ciudades más bonitas (y pequeñas) del sur de Inglaterra: Arundel. La primera vez que supe de Arundel fue, curiosamente, durante mi primer viaje en tren desde el aeropuerto de Gatwick hasta Portsmouth: recuerdo que vi un gran castillo desde una de las ventanas del tren y supe que tenía que visitar esa ciudad. Sin embargo, no fue hasta mucho después que pude averiguar el nombre de la ciudad y, por tanto, visitarla.

En esta entrada os mostraré el itinerario que yo hice durante mi visita a Arundel, siguiendo la línea del resto de excursiones y visitas a otras ciudades en Reino Unido como Cardiff, ChichesterSouthampton y Newbury. 🙂

Información básica

Empecemos por el curioso nombre de la ciudad: Arundel. Para seros sincera, la primera vez que lo oí me recordó a la trilogía de El señor de los anillos. Resulta que el nombre original, Arundell, viene de la combinación de dos palabras: Arun, el nombre del río que pasa por la ciudad, y Dell, que significa «valle». Por tanto, su traducción literal sería «El valle del río Arun». Tiene sentido.

Geográficamente, Arundel se encuentra en el condado de West Sussex, cuya capital es Chichester. Es conocida en el país por su aspecto medieval tan bien conservado y por dos construcciones en concreto: por un lado, el castillo medieval de Arundel, que solía ser la residencia y sigue siendo propiedad del duque de Norfolk; por otro, la catedral de Arundel, de estilo gótico francés y posiblemente una de las más bonitas de todo el país.

Como curiosidad os diré que los habitantes de Arundel son conocidos como «lisas» (mullets en inglés) debido a la presencia de estos peces en el río Arun. 🙂

Planificación de la visita

La ciudad es pequeñita y se puede visitar sin problema en un día o incluso una mañana. El recorrido que os sugiero en esta entrada es el que yo realicé, pero no significa que sea el único que podéis hacer. Una vez sepáis los puntos de la ciudad que queréis visitar, agrupadlos por zonas y podéis crear vuestro propio itinerario de acuerdo al tiempo disponible que tengáis. 😛

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Interior del castillo de Arundel.

Transporte

Al estar tan cerquita de Portsmouth, solo tardaréis media hora en llegar en tren. La compañía que debéis mirar es Southern, que en el peor de los casos pondrá a vuestra disposición uno de los trenes más incómodos y ruidosos que existen en el país: el Southern Coastway. Por lo demás, se suele tratar de la misma ruta que haríais para ir al aeropuerto de Gatwick, simplemente más corta.

El precio del transporte dependerá de tres factores: en primer lugar, de la antelación con la que hayáis comprado los billetes; en segundo lugar, de si disponéis de una railcard o no; en tercer y último lugar, de cuántas personas viajéis (recordad que si viajáis al menos cuatro personas, os hacen un descuento del 50 %). En el peor de los casos, el billete de ida y vuelta sin antelación alguna, sin railcard y para menos de cuatro personas os saldría por unas £12.

Recorrido

Lo primero que debéis saber es que la estación de Arundel no se encuentra exactamente en el pueblo. Ello implica que tengáis que andar una media de 15 minutos hasta el centro de la ciudad, pero el camino se hace ameno a pesar de estar prácticamente en medio del campo.

Cruzamos el puente del río y llegamos al centro de la ciudad. Una vez aquí tenemos dos opciones:

  • Visitar la catedral, almorzar, dar un paseo por la calle comercial y después ver el castillo.
  • Ver primero el castillo, encontrar un lugar para almorzar, visitar la catedral y dedicar el resto del día a pasear por las calles.

En esta entrada nos decantaremos por esta última opción por ser la que yo escogí en su día, pero todo depende de vosotros y de lo que os apetezca en el momento.

Arundel Medieval Castle

Duración de la visita: al menos 1 hora.

Precio: consultar 

Nos dirigimos, pues, al castillo medieval de Arundel, que cuenta con casi 1 000 años de historia (sí, habéis leído bien: el castillo empezó a construirse en 1068 bajo las órdenes de Roger de Montgomery, conde de Arundel). Desde entonces, todos los duques de Norfolk han mantenido e incluso residido en el castillo. Los lazos que unen al castillo de Arundel con la historia y realeza de Reino Unido se remontan a Guillermo el Conquistador, pasando por la Guerra de las Rosas, los Tudor, la Guerra Civil y la era victoriana. No fue hasta hace relativamente poco, concretamente en 1900, que se restauró el edificio por completo. Años más tarde el castillo se convertiría en uno de los primeros edificios en contar con electricidad, sistema anti-incendios, calefacción e incluso ascensores.

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Vistas de una parte del castillo de Arundel desde los jardines de la entrada.

En la actualidad, el castillo pertenece al decimoctavo duque de Norfolk, Edward Fitzalan-Howard y puede visitarse solo de martes a domingo desde abril hasta octubre. Durante estos meses se organizan todo tipo de eventos para que el público pueda disfrutar de costumbres medievales y de la historia del castillo mientras lo visita. Por ejemplo, en él suelen tener lugar torneos de justa y «combates» entre los normandos y los cruzados como éste. La entrada al castillo, que se puede comprar en la taquilla el mismo día que queráis visitarlo sin necesidad de reservar con antelación, depende del número de edificios y salas que estéis dispuestos a ver. Tened en cuenta que si sois estudiantes recibiréis un descuento siempre que presentéis vuestra Student ID de la universidad. 😛 Podéis consultar los precios de las entradas aquí.

En mi experiencia os diré que merece mucho la pena visitar el castillo, en especial los jardines. Quizá ver todas las habitaciones y salas no es tan imprescindible, por lo que os recomendaría que comprarais la entrada Silver o incluso la Bronze en lugar de las otras dos más caras.

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El castillo de arundel.

Dónde almorzar

Al salir del castillo, dependiendo de la hora, podéis buscar algún sitio para almorzar o tomar algo. En este caso no os puedo recomendar ningún sitio en especial porque me decanté por llevarme un tupper con comida de casa y tomármela cerca del castillo, en concreto en Mill Road. Sin embargo, a pesar de ser una ciudad pequeña, encontraréis distintos tipos de pubs en sus calles, aunque no los más populares o grandes cadenas. Un pub que no tenía mala pinta era The Swan, en High Street, además del típico Pizza Express en la misma calle.

Arundel Cathedral 

Ponemos rumbo a la catedral de Arundel, construida en 1868 por orden expresa del decimoquinto duque de Norfolk, cuya residencia se encontraba en el castillo de Arundel. De hecho, existe un camino que conectan estos dos edificios al que solo pueden acceder, en principio, los dueños y el personal del castillo. Su estilo es más propio del gótico francés que predominaba durante los siglos XIV y XV, época de gran esplendor para la familia del entonces duque de Norfolk, y constituye uno de los mejores ejemplares de este estilo en el país.

La entrada a la catedral es gratuita, algo bastante atípico en el resto de catedrales del país en el que se «sugiere» que se done una cantidad específica a la iglesia. A pesar de pertenecer al estilo gótico, existe una gran iluminación en su interior. No suele haber mucha gente en ella, por lo que podréis visitarla tranquilamente.

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Vistas de la catedral de Arundel desde los jardines del castillo de Arundel. Foto cortesía de Leonora Enking.

Si tenéis tiempo y queréis ver más cosas en Arundel, una buena opción sería visitar la iglesia de St Nicholas, a medio camino entre la catedral y el castillo. Su construcción se inició en el año 1380 y, como podéis ver en la siguiente imagen, refleja muy bien las características más puras de la era medieval. La entrada es gratuita y merecen mucho la pena los retablos y el altar.

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St Nicholas Parish Church, en Arundel.

Otra alternativa es ir a Mill Road y entrar en el museo de Arundel. La entrada cuesta 2.50 si sois estudiantes y el museo abre todos los días de 10:00 a 16:00. La colección principal del museo se divide en seis épocas distintas y cuenta la historia de la ciudad desde la prehistoria.

¿Os apetece algo distinto? Entonces id a Arundel Jailhouse, en Maltravers Street. Todo depende del evento que tengan planificado, pero suelen organizar tours en los que cuentan la historia paranormal de la ciudad de Arundel. El local, que solía ser la cárcel de la ciudad desde 1836, se transforma por la noche en un bar de copas y música en vivo. Ahora que se acerca Halloween, podría tratarse de un buen plan. 🙂 Podéis encontrar más información aquí.

¡Acabamos el recorrido! Como podéis ver, se puede adaptar al tiempo que tengáis disponible o a lo que os apetezca en el momento. Como se suele decir, es una excursión buena, bonita, barata… ¡y rápida! Espero que esta entrada os haya animado a visitar la ciudad y que me contéis qué tal os fue la visita cuando volváis. 😛

¡Hasta la próxima!

 

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Hoy visitamos… Chichester

¡Hola de nuevo, pompeynianos!

Hacía tiempo que no escribía una entrada sobre posibles visitas que hacer desde Portsmouth (o desde cualquier otro punto del país, por supuesto), así que hoy hablaré de una pequeña ciudad situada a apenas media hora en tren de Pompey: Chichester.

Información básica

Chichester es la capital del condado de West Sussex, situado en la parte central del sur de Inglaterra. Se trata de una ciudad catedralicia que alberga algunos de los edificios más antiguos del país, cuya construcción data del siglo XI.

La primera vez que me fijé en Chichester fue de camino al aeropuerto de Gatwick en tren. La ruta Portsmouth – London Victoria suele hacer una parada en Chichester, y recuerdo que me impresionó bastante la catedral cuando la vi desde la ventana del tren. El nombre de la ciudad no me sonaba para nada, puesto que no figuraba en la lista de recomendaciones de sitios que visitar cerca de Portsmouth, pero la curiosidad me pudo y pronto planifiqué una visita.

Por dónde empezar y recorrido turístico

Chichester es una buena opción si queréis una visita buena, bonita y barata. Está cerca de Portsmouth (entre 20 y 30 minutos en tren dependiendo del día y la hora), por lo que podéis visitar la ciudad perfectamente cualquier día, no os llevará mucho tiempo. Como ya sabéis, el precio de los billetes de tren varía según la antelación con la que los compréis y los descuentos disponibles, pero un billete de ida y vuelta normal (es decir, sin bonificación por ser estudiantes y comprado de un día para otro) os puede salir por unas 8 libras.

Una vez comprados los billetes, ponemos rumbo a Chichester. Lo primero que vemos cuando nos bajamos del tren es el aparcamiento y, pocos metros más adelante, un pub llamado The Globe. Si giramos a la izquierda llegaremos a Southgate, una calle larguísima que nos llevará hasta el corazón de la ciudad. Sin embargo, lo que veréis a vuestro alrededor no será una maravilla: casas de apuestas, pubs, tiendas de electrodomésticos, peluquerías, inmobiliarias, algún supermercado… lo típico. El verdadero atractivo de la ciudad lo encontraréis girando a la izquierda a partir del número 53 de South Street, cuando lleguéis a una especie de entrada a la catedral. Reconoceréis la entrada cuando la veáis, no tiene pérdida. A partir de aquí tenéis dos opciones: seguir recorriendo South Street hasta llegar al centro de la ciudad o bien entrar a la catedral por el punto que os he descrito. Yo me decanté por esta última, por lo que avancé por Canon Lane hasta llegar a la catedral.

Llegados a este punto, y antes de girar a la derecha en Canon Lane para ir a la catedral, os recomiendo que visitéis Bishop’s Palace Gardens. Para ello, seguid todo recto hasta que veáis la entrada a los jardines, no tiene pérdida.

Chichester Cathedral.

La entrada a la catedral es gratuita, aunque siempre se aceptan donativos. Lo cierto es que merece la pena entrar, ya que tiene un encanto especial: se trata de una catedral muy luminosa y amplia, muy diferente de las que estamos acostumbrados a ver en Londres, por ejemplo. Fue construida hace 900 años y combina diferentes estilos arquitectónicos.

Al salir de la catedral nos dirigimos a West Street, al final de la cual nos encontraremos uno de los monumentos más representativos de esta ciudad: Chichester Cross. Construido por el obispo de Chichester en 1477, el cometido de este monolito era el de servir como punto de encuentro para los ciudadanos, un lugar en el que vender sus mercancías y hacer vida social. También constituye el punto neurálgico de la ciudad, en el que confluyen las cuatro calles principales de esta capital: North Street, South Street, East Street y West Street.

Chichester Cross.

A partir de aquí recomiendo dar un paseo por East Street, girar a la izquierda en East Walls y seguir recto hasta llegar a Jubilee Gardens y Priory Park. Es aquí donde se encuentra una de las iglesias más antiguas del condado, The Guildhall, construida entre 1270 y 1280. A partir de aquí podéis salir por North Walls y recorrer North Street, una de las principales calles comerciales de la ciudad.

Vistas desde Priory Park, Chichester. Foto cortersía de Hitched.co.uk.

Este fue mi recorrido. Como veis, fue una visita breve pero bastante agradable, lo cual no significa que no haya más cosas que ver en Chichester: podéis ir al museo de aviación militar de Tangmere, visitar Goodwood House o incluso, si os apetece, ver el campus de la Universidad de Chichester. Lo que sí es cierto es que estas últimas opciones de las que os hablo están bastante lejos del centro de la ciudad, por lo que no son muy recomendables. Lo que sí merece la pena, sin embargo, es conocer el palacio romano de Fishbourne, del que os hablaré dentro de poco en otra entrada.

Dónde comer

Lo más económico, por supuesto, es comprar un Lunch Deal en cualquier supermercado, especialmente en Sainsbury’s. Sin embargo, si os apetece almorzar a buen precio (dentro de los estándares británicos) os recomiendo los siguientes sitios: Wagamama, Zizzi’s, Pizza Express y Real Burger Kitchen (todos en South Street); Carluccio’s (en Eastgate Square, cerca de East Street) y Ask Italian (East Street). Podéis consultar el menú de todos estos establecimientos en sus respectivos sitios web.

Si queréis desayunar, lo mejor siempre es ir a un buen pub tradicional, como los de la cadena Wetherspoon’s. En Chichester podéis encontrar dos, pero el más cercano al centro de la ciudad es The Dolphin & Anchor, en West Street. También válido para almorzar y cenar.

Otros puntos de interés

Si os gusta leer, os recomiendo que os paséis por Kim’s Bookshop, en South Street. Tienen libros tanto nuevos como de segunda mano a muy buen precio. Otra tienda que me encantó fue The Sweet Jar, también en South Street. Para que os hagáis una idea, aquí os dejo su sitio web. No os vais a arrepentir. 🙂

¡Y hasta aquí la entrada de hoy! Espero que visitéis Chichester y que os acabe gustando tanto como a mí, o incluso más. Si vais, no os olvidéis de contarme qué tal os ha ido, o si recomendáis algún otro sitio que no haya incluido en esta entrada. 😛 Ya sabéis que podéis poneros en contacto conmigo a través de nuestra página en Facebook, por correo electrónico o bien escribiendo un comentario aquí.

¡Hasta la próxima!

Hoy visitamos… Cardiff

Enhorabuena, estudiantes Erasmus. ¡Estáis oficialmente de vacaciones! No definitivas, por supuesto, pero algo es algo. El Spring Break es probablemente una de las fechas más esperadas por parte de los estudiantes, y en especial de los de intercambio, puesto que puede ser un buen momento para visitar a nuestros familiares en nuestro país de origen. Otros, sin embargo, prefieren aprovechar el tiempo de otra manera y seguir sumergiéndose en la cultura británica. Y, por supuesto, hay quienes se decantan por dividir sus vacaciones y hacer ambas cosas. Hay tiempo para todo, ¿verdad?

Pero… ¿por dónde empezar? Habéis estado tan agobiados estas últimas semanas con exámenes y fechas de entrega que probablemente no hayáis tenido tiempo de pensar en lo que queríais hacer durante vuestro Spring Break. Como dicen algunos: Have no fear… Life in Portsmouth is here 🙂 En esta entrada os propongo un cambio de aires en forma de visita a la capital de Gales, Cardiff, una ciudad maravillosa en la que aprenderéis y disfrutaréis a partes iguales. ¿Lo mejor de todo? Su precio. 😛

Cardiff

Cardiff, o Caerdydd en galés, se encuentra en la zona sur de Gales. Poca distancia la separa de ciudades como Bristol, Newport o incluso Bath, y se puede acceder fácilmente a ella por varias vías, entre las que se encuentran el avión (la ciudad cuenta con su propio aeropuerto, desde el cual operan aerolíneas que cubren la ruta entre la capital y ciudades españolas como Málaga o Alicante) y el tren. De hecho, la ciudad cuenta con un gran número de estaciones, siendo las más céntricas las de Cardiff Central, Cardiff Bay y Cardiff Queen Street. Como curiosidad os diré que Cardiff Central es la estación de tren más transitada de Gales y la décima del Reino Unido.

Situación geográfica de Cardiff en Reino Unido. Mapa cortesía de Visit Cardiff.

Especial mención merece la planificación lingüística en Gales, puesto que en el país se hablan de manera oficial dos lenguas: el inglés y el galés. Por ello, todos los letreros y carteles que encontréis en la ciudad estarán traducidos a estas dos lenguas.

Transporte

Los que seguís este blog desde el principio sabéis que siempre recomiendo el tren como medio de transporte para casi todo, por lo que la visita que os sugiero en esta entrada no es una excepción. El precio del billete suele ser similar al del autobús con National Express, pero os merecerá más la pena coger el tren en este caso por dos razones:

  • La distancia: la distancia existente entre Portsmouth y Cardiff es notable, lo cual se traduce en unas tres horas de viaje en tren y en más de cinco si hablamos de autobuses. Si disponéis de tiempo más que suficiente o incluso habéis pensado en quedaros en Cardiff un par de días y se da el caso de que el billete de autobús es mucho más barato, no os lo penséis dos veces. Sin embargo, para aquellos que solo dispongan de unas horas para visitar la ciudad y de un presupuesto más limitado, os recomiendo y siempre os recomendaré el tren.
Precio aproximado de billete idea y vuelta con First Great Western.

Precio aproximado del billete de ida y vuelta con First Great Western.

  • El precio: como podéis apreciar en la captura que os muestro arriba, he comprobado el precio del trayecto de ida y vuelta desde Portsmouth & Southsea hasta Cardiff Central en tren. Debéis tener en cuenta que el precio es solo aproximado y que puede cambiar: por ejemplo, si sois cuatro o más las personas que os habéis puesto de acuerdo para visitar la ciudad, os harán un 50 % de descuento en el precio final; otra opción, también acumulable, sería utilizar la 16-25 Railcard de la que os hablé en una entrada anterior.

Ruta sugerida

En este apartado os recomendaré una ruta para ver todo lo que podáis de Cardiff, basada en la que yo misma hice cuando visité la ciudad.

Ya que se trata de un viaje de varias horas, os recomiendo que reservéis un viaje en tren o autobús que salga como muy tarde a las 7:00 AM, ya que de esta manera podréis llegar «temprano» a la ciudad y aprovechar al máximo el día. Una vez lleguéis a Cardiff Central (creo que desde Portsmouth solo podéis llegar a esa estación), os aconsejo que os dirijáis al norte hasta llegar al Millennium Stadium, actualmente llamado Principality Stadium, en Westgate Street. Este es el estadio principal de Gales, en el que se han celebrado grandes eventos como la final de varias FA Cup o el Wales Rally de Gran Bretaña. Una vez visto esto, si continuáis por Westgate Street en dirección norte llegaréis a Castle Street, calle en la que se encuentra el famoso Castillo de Cardiff, el cual puede ser visitado todos los días de la semana. Para más información acerca del precio de las entradas y el horario de apertura, visitad su sitio web. Si vuestro presupuesto es reducido y no tenéis mucho tiempo, no os preocupéis: podéis entrar al recinto y haceros fotos con el castillo de fondo.

Parte del castillo de Cardiff.

Parte del castillo de Cardiff.

Si se acerca la hora de almorzar y no tenéis ningún sitio pensado o queréis evitar las grandes cadenas y franquicias, os recomiendo enormemente que bajéis por High Street hasta el mercado central o Cardiff Central Market. Dentro encontraréis una gran variedad de puestos y pequeños restaurantes con comida local a muy buen precio. Allí os aconsejo que probéis los scotch eggs y el pastel de zanahoria. No os defraudarán 🙂 Otra opción sería pasarse por el Sainsbury’s de Queen Street, una calle perpendicular a High Street cerca de Castle Street y Duke Street, y comprar bebidas o unos buenos sándwiches.

Puesto de dulces en el mercado central.

Puesto de dulces en el mercado central.

Tras visitar la zona del mercado y contemplar la belleza de las calles y galerías que lo rodean, os sugiero que aprovechéis la luz del sol y deis un paseo por Victoria Place (si necesitáis un mapa o no habéis traído uno impreso, este es el momento de conseguirlo: simplemente acudid a la oficina de turismo que hay en esa calle, también llamada The Cardiff Story, y pedid uno) y visitéis una de las iglesias más bonitas de Gales: la de St John The Baptist. Después, podéis atravesar el centro comercial y llegar a Charles St, donde se encuentra una de las catedrales de la ciudad: la Cardiff Metropolitan Cathedral. Yo no pude visitarla por dentro porque no estaba abierta, pero lo mismo tenéis suerte y podéis entrar. Si seguís por Charles Street en dirección norte, cruzáis Queen Street y seguís por la maravillosa calle de Park Pl llegaréis a Gorsedd Gardens. Tras ellos se encuentran los edificios institucionales más importantes de la capital galesa, entre los que se encuentran el ayuntamiento, el museo y la galería nacional, de la ciudad, la Universidad de Gales y el Cardiff Crown Court.

Cardiff Crown Court, en la capital galesa.

Cardiff Crown Court, en la capital galesa.

Cerca de esta zona, concretamente en Greyfriars Road (volviendo por Park Place en dirección sur encontraréis esta calle a vuestra derecha) podéis coger un autobús, en concreto de la línea 122, hacia Llandaff. Llandaff es un distrito de Cardiff conocido sobre todo por su catedral y sus calles, las cuales han servido de escenario para rodar escenas de grandes series y películas británicas entre las que se encuentra Doctor Who. Por ello, y como buena fan de la serie, no podía perderme por nada del mundo la ocasión de visitar la catedral. Es cierto que se tarda un poco en llegar al distrito (20-30 minutos), pero os garantizo que merece la pena. Los alrededores de la catedral, así como el edificio en sí, os encantarán.

Catedral de Llandaff.

Catedral de Llandaff.

Sin embargo, si preferís no alejaros mucho de la estación de tren, os aconsejo que cojáis un autobús hasta Cardiff Bay y deis un paseo por los alrededores de Roald Dahl Plass (el autor, famoso por obras como Charlie y la fábrica de chocolate y Matilda, nació precisamente en Llandaff) y del edificio Pierhead.

Posibles alternativas 

Como ya os he comentado, soy una gran seguidora de la serie Doctor Who… y da la casualidad de que, al igual que ocurre con Sherlock, una gran parte de sus escenas se producen y ruedan entre Cardiff y Llandaff. De hecho, Doctor Who cuenta con una especie de mini museo y parque temático en torno a la serie en Cardiff, concretamente en Cardiff Bay… y no podía perdérmelo. Muy recomendable si os queda algo de tiempo y seguís la serie. Alternativamente, siempre podéis hacer este tour.

Los famosos daleks en la Doctor Who Experience.

Los famosos daleks en la Doctor Who Experience.

Si os sobra tiempo, no perdáis la oportunidad de hacer fotos por los alrededores de la estación de Cardiff Central, en especial del Royal Arcade en St Mary Street, junto al mercado central.

¡Y hasta aquí la entrada de hoy! ¿De qué otra ciudad os gustaría que hablara en la próxima entrada de esta sección? Os dejo una encuesta en la que podéis votar por vuestra favorita. 🙂 Como siempre, os recuerdo que podéis seguir las actualizaciones del blog mediante suscripción por correo electrónico o a través de la página de Facebook de este blog 😛

¡Hasta la próxima, pompeynianos!

Visitas exprés: Londres – Portsmouth

Hace unos días, al publicar una de las entradas de este blog, me sugirieron que hablara de la posibilidad de realizar una visita exprés a Portsmouth desde Londres. Así, me he decidido a inaugurar esta nueva sección del blog: visitas exprés. Pueden ser desde o hacia Portsmouth.

Por ello, y a petición del compañero que me sugirió la idea, en esta entrada os daré información relevante para que podáis visitar Portsmouth desde la capital inglesa.

Transporte

Lo primero que debes saber al viajar a Portsmouth es que la ciudad cuenta con dos estaciones en el centro: Portsmouth Harbour y Portsmouth & Southsea. Se puede llegar a ellas desde dos estaciones londinenses: London Victoria, por un lado, y London Waterloo, por el otro. Os recomiendo que siempre que viajéis a Portsmouth lo hagáis desde London Victoria, puesto que suele ser una opción más económica y directa. El recorrido, además, es más bonito que el segundo, aunque depende de la ruta que la compañía tenga planeada para la franja horaria que escojáis.

La duración del viaje en tren es de unas dos horas aproximadamente. Os recuerdo que debéis coger asiento en los cuatro primeros vagones del tren, puesto que éste se divide al llegar a Barnham: los cuatro primeros vagones van a Portsmouth, mientras que los cuatro últimos van a Bognor Regis. En cuanto al precio, ya sabéis que el tren resulta la opción más económica, en especial si viajáis más de tres personas o si disponéis de la 16-25 Railcard.

También podéis llegar a Portsmouth en autobús. Me consta que lo más barato sería contratar los servicios de Megabus o National Express, pero la duración del trayecto sería seguramente mayor. Para los que os decantéis por esta vía, os diré que podéis elegir entre varias paradas en Portsmouth, pero os recomiendo las de The Hard Interchange (junto a Portsmouth Harbour) y la de Portsmouth University (Winston Churchill Avenue) por ser las más céntricas.

Os recomiendo que llevéis impreso este mapa o que os descarguéis la siguiente aplicación antes de llegar a la ciudad.

Ruta

A continuación, os ofrezco una posible ruta para ver la ciudad en un solo día y con un presupuesto limitado.

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Ruta sugerida.

Duración aproximada: 5-7 horas.

Presupuesto aproximado por persona: 20-50 £.

Recorrido aproximado: 13 km.

Medio de transporte: tren / autobús.

Esta primera ruta comienza en pleno centro de la ciudad, por lo que deberéis bajaros en la parada de Portsmouth & Southsea (Portsmouth University si viajáis en autobús). Dependiendo de la hora, os recomendaría que os pasarais por el Wetherspoon’s Isambard Kingdom Brunel en Guildhall Walk para desayunar. Si no es el caso, os sugiero que deis un paseo por la calle más «comercial» de la ciudad, Commercial Road —See what I did there? 😉 . Si necesitáis comprar algo, este puede ser un buen momento, puesto que además de la gran variedad de tiendas con las que os encontraréis a lo largo de la calle, podréis visitar el Cascades Shopping Centre. Además, si decidís visitar la ciudad un fin de semana, podréis disfrutar del mercadillo y comprar algún que otro recuerdo de la ciudad.

Bajando la calle, aproximadamente a la misma altura que la estación de Portsmouth & Southsea, se encuentra Victoria Park, uno de los parques más grandes y bonitos de la ciudad. Como curiosidad os contaré que fue el primer parque que inauguraron en Portsmouth, allá por el año 1878, y que cuenta con un pequeño recinto cerrado en el que podréis ver animales de distinto tipo, la mayoría de ellos pájaros, conejos o cobayas. Los obeliscos y otros tipos de monumentos también se suceden a lo largo del parque.

Victoria Park, Portsmouth.

Victoria Park, Portsmouth.

Antes de llegar al parque seguramente vislumbraréis una iglesia de ladrillo rojo. Se trata de una de las dos catedrales de la ciudad, en concreto de la católica. Por dentro es bastante oscura, pero merece la pena entrar. Podéis encontrar más información al respecto en el siguiente enlace.

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St John’s Cathedral.

A continuación, os aconsejo que sigáis bajando hasta pasar por la Guildhall Square y contempléis la belleza inigualable del Guildhall. Continuad por Guildhall Walk hasta que os encontréis ante un precioso pub llamado The White Swan. Doblad a la derecha y seguid caminando por White Swan Road hasta llegar a Anglesea Road. Cruzad en cuanto tengáis ocasión, tal y como os indico en la imagen a continuación, y tomad la primera calle a vuestra izquierda, Park Road.

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Recorrido desde White Swan Road hasta Park Road.

Seguid todo recto hasta que lleguéis a Gunwharf Quays, el centro comercial más grande de la ciudad. Una vez allí, podéis llegar hasta la Spinnaker Tower —os recomiendo que subáis solo si el cielo está despejado— y seguir hacia la derecha hasta llegar al Historic Dockyard. La entrada es gratuita, por lo que podréis ver los barcos desde fuera sin problema. Si queréis visitar alguno por dentro, os recomiendo el Mary Rose. Os sorprenderá muchísimo. 🙂

Para almorzar, os recomiendo el Wagamama de Gunwharf Quays, pero si preferís un local más tradicional, os aconsejo que vayáis a The Ship Anson, en plena The Hard, justo antes de llegar a la entrada del Historic Dockyard. Si no os convence ninguno, os sugiero que leáis esto y esto. A continuación, tenéis dos opciones: llegar a Round Tower andando por Gunwharf Road o coger un autobús. Si preferís esta última, tenéis que coger la línea 1 desde The Hard Interchange (Stop E) y bajar en la parada de St Thomas Cathedral. Una vez allí, podréis ver la segunda catedral de la ciudad, en este caso la anglicana: St Thomas Cathedral. Merece la pena que entréis a echarle un vistazo, puesto que es más grande y luminosa que la de St John’s. Al salir, avanzad por High Street en dirección sur hasta que lleguéis a Square Tower. Podéis subir y contemplar las vistas, aunque serán mejores si seguís caminando en dirección oeste hasta Round Tower y subís a su pequeño mirador.

Vistas desde el mirador de Round Tower.

Vistas desde el mirador de Round Tower.

Cerca de las dos torres se encuentra la Royal Garrison Church, una iglesia que data del siglo XIII y que podréis visitar desde el 25 de marzo hasta octubre gratis. Al salir por Penny Street, avanzad hasta Pembroke Road, girad a la derecha y seguid caminando hasta llegar a una glorieta. Volved a girar a la derecha, bajando por Pier Road hasta llegar a Clarence Pier.

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Royal Garrison Church.

Una vez en Clarence Pier podréis disfrutar de un paisaje de lo más tradicional dentro de lo que son las ciudades costeras inglesas, al más puro estilo de la imagen que se tiene de lugares como Brighton: un auténtico centro de ocio con establecimientos donde poder comer, tomar un café o un helado e incluso disfrutar de distintas atracciones como montañas rusas y tiovivos. Si continuáis el paseo, podréis recorrer un extenso paseo marítimo que transcurre paralelo a un parque enorme, ideal para descansar en su césped; el paseo os llevará hasta unos impresionantes monumentos en memoria de los caídos británicos en ambas guerras mundiales.

Monumento a los caídos cerca de Clarence Pier.

Monumento a los caídos cerca de Clarence Pier.

Si continuáis siguiendo la costa, llegaréis a Southsea Castle, el principal vestigio en la ciudad de las fortificaciones construidas por Enrique VIII para proteger la costa del sur de Inglaterra de posibles invasores. Os propongo continuar con vuestro trayecto por el paseo marítimo para poder ver uno de los rincones más hermosos y pintorescos de Portsmouth: Canoe Lake, un estanque poblado de cisnes en el que podréis alquilar una embarcación a pedales para navegar por su superficie o manteneros en tierra firme disfrutando del paisaje. Muy cerca de Canoe Lake se encuentra el museo de historia natural de Cumberland House, de entrada gratuita: un lugar de enorme interés con una muestra enorme de flora y fauna, esta última consistente en animales disecados. Tras la visita al museo de historia natural, os recomiendo que subáis por Festing Road hasta llegar a Albert Road, una larguísima calle sembrada de negocios, bares y restaurantes; no en vano se la considera la calle más comercial de la ciudad. Albert Road siempre es una buena opción para cualquier plan o actividad de ocio, así como un lugar ideal para ir de compras. Si queréis merendar bien, os recomiendo los siguientes establecimientos: por un lado, The Tenth Hole, en Eastern Parade; por otro lado, Home Coffee y Casa de Castro, ambas en Albert Road, son siempre buenas opciones. 😉

Albert Road. Fotografía de Galleon News.

Aun así, el pompeyniano no solo vive del ocio, sino que se alimenta de la cultura y la historia de esta fantástica ciudad, y para ello pocas cosas hay mejores que recorrer Museum Road y visitar el museo que da nombre a la calle: el Portsmouth City Museum, en el que se exploran las diferentes facetas de la rica y variada historia de la ciudad, desde los aspectos propios de la vida cotidiana en ella hasta testimonios de ocasiones en las que Portsmouth ha sido sede de eventos a nivel nacional e internacional. Es digna de mención la muestra permanente sobre Sherlock Holmes que podemos disfrutar en este museo, cuya razón de ser radica en la estancia durante un periodo de tiempo en Portsmouth de Arthur Conan Doyle, creador de este célebre personaje literario, autor de sus conocidísimas novelas y cuya vida en la ciudad se intenta relatar a través de esta exposición. Para saber más sobre todo lo que ofrece este museo, os invito a descubrirlo visitando su página web.

Al salir del museo, subid por Cambridge Road hasta llegar a Winston Churchill Avenue y seguid subiendo por Guildhall Walk hasta que lleguéis a la estación de Portsmouth & Southsea.  Si os apetece quedaros un par de horas más, os aconsejo que cenéis en el pub The Fleet, en Henry I Street, una calle perpendicular a Guildhall Walk.

En cuanto a la vuelta a Londres, os aconsejo que no esperéis hasta coger el último tren hacia la capital, ya que siempre suele haber algún problema y podéis acabar en un pueblo sin opción alguna de llegar a Londres hasta el día siguiente.

Es cierto que no he incluido puntos importantes de la ciudad, como el museo de la casa natal de Dickens, St Mary’s Church o el estadio de Fratton Park, por cuestiones de tiempo… pero, de esta manera, siempre tendréis una excusa para volver a Pompey, ya sea para disfrutar de la brisa del mar o para perderos en sus calles. Por mi parte, espero que os haya gustado la entrada y que os sea de utilidad no solo a los que vivís en Londres, sino también a todos los que os habéis planteado visitar Portsmouth. Aunque la ciudad es bonita todos los días del año, sí que os aconsejo que la veáis en los meses de primavera-verano, en especial a partir de mayo. 🙂

Por último, y no por ello menos importante, me gustaría agradecerle a Rafael Martínez su inconmensurable ayuda en la realización de esta entrada. 🙂

Como siempre, podéis poneros en contacto conmigo para cualquier duda, comentario o sugerencia y os recuerdo que podéis seguir las actualizaciones del blog en nuestra página de Facebook.

¡Hasta la próxima entrada, Pompeynianos!

Hoy visitamos… Highclere Castle (Downton Abbey)

¡Hola, Pompeynianos!

Antes de nada, me gustaría disculparme por no haber podido actualizar el blog en estos dos meses. Soy consciente de que hace un mes os prometí una entrada, pero entre problemas académicos y técnicos con el servidor no tuve oportunidad de poder subir esta entrada que os presento a continuación.

Highclere Castle

Os preguntaréis seguramente qué es y dónde está Highclere Castle. Yo lo descubrí por casualidad durante mis primeras semanas como estudiante Erasmus en Portsmouth, precisamente mientras echaban por la tele el primer capítulo de la cuarta temporada de Downton Abbey. ¿Qué relación guardan el castillo y la serie? Simple: comparten la misma ubicación. El castillo en el que se rueda la mayor parte de las escenas de la serie y que le da nombre (ficticio) no es otro que Highclere Castle, situado en la ciudad de Newbury, en el condado de Berkshire. Newbury es igualmente conocida por albergar la sede de Vodafone, entre otras empresas, y por su famoso hipódromo.

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Vista de Highclere Castle.

Una de las particularidades de Highclere Castle es que no puede ser visitado cualquier día del año. De hecho, y con motivo del rodaje de la serie en invierno y primavera de cada año, pocos eran los afortunados que podían visitar el castillo, puesto que éste se abría al público apenas un par de días al año. Sin embargo, y a raíz del final de la serie el pasado mes de diciembre, parece ser que sus dueños han decidido aumentar el número de días de visita. En la actualidad, según el sitio web del propio castillo, se encuentran a la venta las entradas para poder ver el castillo en verano, en concreto del 5 al 9 de junio, ya que las entradas para primavera se encuentran agotadas. Os recomiendo que estéis atentos al sitio web, puesto que a mí me costó conseguir mis entradas hace unos años. Recuerdo que me levanté tempranísimo el día en el que las ponían a la venta y el sitio web se colapsó durante una hora. Refrescaba la página cada treinta segundos y, al final, pude conseguir dos entradas para diciembre de 2013. Media hora después ya no quedaba ninguna más.

Precio y tipos de entrada

El precio varía de acuerdo al tipo de visita que tengáis planeada. Una entrada individual de adulto os saldría por 22 £, mientras que si sois estudiantes, jubilados o discapacitados, os descontarían 2 £. Los niños  de hasta 16 años entrarían por 13,50 £, mientras que las familias de dos adultos y tres niños, por 60 £. Estos serían los precios de las entradas con las cuales visitaríais el castillo, los jardines y una exposición en el mismo castillo. Si queréis visitar solo los jardines, o el castillo y los jardines, el precio sería menor.

La visita

Cabe destacar que todas las visitas son guiadas y os explicarán detalles tanto de la historia real del castillo como de los rodajes de Downton Abbey. Recuerdo que nos enseñaron las habitaciones de los personajes principales (en especial la del matrimonio Crawley y la de Lady Mary), los salones y los pasillos. Sin embargo, no nos enseñaron la totalidad del castillo, lo cual fue un poco decepcionante teniendo en cuenta el precio de la entrada y la corta duración de la visita. Si queréis visitar el castillo pero no sois fans de la serie, no os recomendaría que compraseis la entrada para verlo por dentro. Merecen mucho más la pena los jardines.

Highclere Castle desde los jardines.

Highclere Castle desde los jardines.

No hay restricción de tiempo para visitar los jardines, a diferencia de la visita guiada del castillo. De hecho, podéis explorarlos sin ningún tipo de límites e incluso reconocer algunos de los parajes que aparecen en la serie, algunos de los cuales os enseño en las fotos que acompañan a esta entrada. Si habéis comprado o preparado algo de comida os alegrará saber que podréis almorzar en el mismo jardín con vistas al castillo, en cualquiera de las mesas de madera o piedra que veáis.

Nuestro almuerzo con vistas al castillo.

Nuestro almuerzo con vistas al castillo.

La exposición, diría yo, no es obligatoria. La que yo vi consistía en la historia de Lord Carnavon, uno de los nobles que vivió en el castillo y que participó en el descubrimiento de la tumba de Tutankamon.

Cómo llegar a Highclere Castle

Os voy a contar la gran odisea por la que tuve que pasar para llegar al castillo a tiempo. Reservé los billetes de tren con casi dos meses de antelación para ahorrarme unas cuantas libras además del descuento por tener la Railcard. No recuerdo exactamente la cantidad, pero diría que rondaban las 15-20 libras en total, incluidos los billetes de vuelta. Os puede parecer caro, pero tened en cuenta que lo más seguro es que os montéis en seis trenes de compañías diferentes ese mismo día. Mi recorrido de ida, de aproximadamente 2 horas y media, fue el siguiente:

Fratton > Southampton Central > Reading > Newbury

El de la vuelta, sin embargo, fue de Newbury hasta Southampton Central y desde ésta última hasta Fratton. Recuerdo que tuvimos que esperar al menos media hora en cada estación para coger el siguiente tren porque el primero que cogimos llegó tarde a Southampton Central y perdimos el que nos llevaría a Reading. A la vuelta, tuvimos que esperar unas horas en Southampton Central porque hubo un accidente o algo por el estilo. Aseguraos de tener en cuenta este tipo de imprevistos para no llegar tarde a la visita que hayáis reservado.

Highclere Castle.

Highclere Castle.

Una vez lleguéis a Newbury, tendréis que coger sí o sí un taxi para llegar al castillo. Esta es la parte más cara de la excursión, puesto que cada trayecto os puede costar entre 12 y 20 libras, pero no hay otra manera de llegar al castillo. Os recomiendo que compartáis transporte con otras personas para reducir el coste. Seguramente os encontraréis con más visitantes en la estación que estén dispuestos a compartir gastos. De hecho, es más probable que hagáis esto último al finalizar la visita, como me pasó a mí, pero aseguraos de tener apuntado el número de teléfono de la compañía de taxis para no tener que esperar mucho tiempo si resulta que no hay ninguno.

Qué hacer después de la visita

Os voy a contar lo que hice yo tras finalizar la visita del castillo. Intenté amortizar al máximo la ocasión y nos quedamos en los jardines hasta un poco antes de que empezara a anochecer. Cuando llegamos a Newbury, decidimos pasarnos por un Sainsbury’s bastante grande que había al lado de la estación de tren y merendar en su cafetería. Es una buena opción si veis que está empezando a anochecer, no sabéis a dónde ir porque no conocéis la ciudad, hace frío y aún tenéis que esperar para coger el tren.

Market Place, en Newbury.

Sin embargo, si disponéis de tiempo de sobra y os apetece conocer Newbury, os animo a que conozcáis mejor esta pequeña gran ciudad. Para ello, podéis planear mejor vuestra visita si acudís al sitio web oficial de su oficina de turismo.

Y esto es todo por hoy. Os espero en la próxima entrada del blog, como siempre. 🙂 Para sugerencias, comentarios o dudas, no dudéis en poneros en contacto conmigo a través de mi dirección de correo electrónico o mi perfil en redes sociales, en especial en la página de Facebook del blog. 😛

Hoy visitamos… Southampton

La entrada de hoy girará en torno a una de las ciudades vecinas de nuestra querida Pompey: Southampton. Rival de Portsmouth en muchos aspectos, entre los que destacan las disputas entre las universidades y los equipos de fútbol de cada ciudad, podríamos decir que Southampton está considerada como la gran ciudad del condado de Hampshire. Así, en las siguientes entradas pretendo hablaros tanto de mi experiencia como turista como de consejos prácticos para los que, por cuestión de trabajo o asuntos personales, estén pensando en mudarse a, como sus habitantes la conocen, The Gateway to the World. Para ello, os adelanto que contaremos con la ayuda de un antiguo estudiante de intercambio que hizo de Southampton su destino Erasmus hace unos cuantos años.

¿Por dónde empiezo?

Seguramente a estas alturas ya conoceréis (y puede que incluso hayáis probado) las excursiones que organiza la Students’ Union de Portsmouth, o UPSU de aquí en adelante. No voy a entrar en detalles en cuanto a sus excursiones, en primer lugar porque nunca llegué a apuntarme a ninguna de las que ofrecían en mi año. Lo que sí os puedo decir es que, tras haber escuchado la opinión de otros compañeros que sí decidieron contratar este tipo de visitas con la UPSU, considero que debéis tener en cuenta dos aspectos cuando penséis en planear una excursión:

  1. ¿Cuánto estáis dispuestos a gastar?
  2. ¿Cuánto tiempo queréis dedicarle a la ciudad que queréis visitar?

En primer lugar, es innegable que los precios de las excursiones de la UPSU son muy competitivos: podéis visitar Stratford-Upon-Avon por menos de 20 £ sin temor a que os timen u os dejen tirados. Sin embargo, debéis considerar también la duración de la visita que os proponen. ¿Merece la pena gastarse ese dinero (comidas aparte) para pasar 3 horas en una ciudad y volver antes de las 18.00 h? Puede que no. Todo esto, por supuesto, sin tener en cuenta que los grupos son grandes y no todo el mundo querrá ver lo mismo que vosotros.

Por supuesto, si simplemente queréis echarle un vistazo rápido a la ciudad y conocer gente, os recomiendo encarecidamente que contratéis este tipo de excursiones. Por el contrario, si lo que preferís es ir más a vuestro aire, planear bien la visita sin tener tanto en cuenta el tiempo e ir acompañados de quienes queráis, os aconsejo que vayáis por vuestra cuenta. Como os comenté en la entrada de la NUS Extra y los bonos de transporte, si reserváis con unas pocas semanas de antelación (y en especial si sois más de cuatro personas) os saldrá igual o incluso más barato que las excursiones de la UPSU y, en mi opinión, disfrutaréis de más ventajas.

En el caso de Southampton, reservé los billetes de tren (ida y vuelta en el mismo día) con apenas dos o tres semanas de antelación y pude conseguirlos por 13,30 £ con Southwest Trains (desde Fratton hasta Southampton Central). ¿Duración del trayecto? Dependiendo de la hora, desde 37 hasta 55 minutos. No obstante, me consta que los trayectos son más baratos si decidís viajar en autobús con National Express (ida y vuelta por menos de 7 £ desde Portsmouth University hasta Southampton Coach Station). La duración de cada trayecto rondaría la hora y cuarto de viaje.

Empieza la visita

A pesar de que su ambiente de gran ciudad puede resultarnos algo frío en comparación con Portsmouth a primera vista, y en contraste con la opinión de muchos, Southampton es una ciudad bastante bonita y acogedora. Perderse por sus largas calles llenas de comercios tanto grandes como pequeños, monumentos de gran relevancia y edificios históricos es un gran lujo. Es una pena que una gran parte de la ciudad quedara totalmente destruida tras los bombardeos ocasionados durante la Segunda Guerra Mundial.

Justo al salir de la estación de tren Southampton Central podréis coger un autobús hasta el centro de la ciudad. Sin embargo, os recomiendo que toméis el camino a vuestra izquierda y caminéis durante unos diez minutos hasta llegar hasta el ayuntamiento de la ciudad, al lado del cual se sitúan dos de los museos más importantes y reconocidos de la ciudad: el Sea City Museum y el Southampton City Art Gallery. Cabe destacar que en el primero se exhibe toda una colección en torno al Titanic en la que se incluye un buen número de objetos personales de sus pasajeros. Recordemos que el barco zarpó desde el puerto de la ciudad. Además, por la zona también se encuentra el Mayflower Theatre, el cual podríamos decir que se trata del teatro más importante de todo Hampshire, así como la sede de una de las universidades de la ciudad: la Solent University.

Vista del Sea City Museum, junto al ayuntamiento.

Vista del Sea City Museum, junto al ayuntamiento.

Volviendo a la estación de tren tenéis dos opciones: a) coger el bus municipal gratuito, con el cual podéis llegar hasta los muelles de la ciudad, pasando por el gran centro comercial West Quay y el centro histórico, o b) comprar un billete de autobús con las compañías First, Unilink o Blue Star, con quienes podréis explorar otros barrios y pueblos cercanos. No obstante, creo que estaréis de acuerdo en que la primera opción es la mejor de todas. 🙂

El centro 

La calle principal de la ciudad, llamada High Street, se divide en dos grandes partes a partir del monumento más representativo de la ciudad, el Bargate: Above Bar y Below Bar. Bargate es la puerta principal de las antiguas murallas de la ciudad, cuyos vestigios podréis visitar a lo largo y ancho del casco antiguo, ya que se encuentran por esta zona.

En Above Bar podréis encontrar el centro comercial que os mencioné anteriormente: West Quay. Aquí se hallan desde establecimientos pertenecientes a grandes firmas como Levi’s, Hollister y Swarowski hasta cafeterías y restaurantes de gran relevancia en el país, como es el caso de Wagamama, Costa Coffee y Ed’s Easy Diner. Por otro lado, en la misma calle, la cual podríamos comparar con Commercial Road en Portsmouth, se encuentran las sedes de tiendas más cotidianas como Primark o Urban Outfitters.

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Bargate, que divide High Street en dos zonas: Above Bar y Below Bar.

En Below Bar, el carácter comercial se va mitigando y da comienzo un área algo más residencial y patrimonial. Me gustaría destacar, en primer lugar, St Michael’s Church, que es el edificio más antiguo en uso de Southampton al haber sido construido en el año 1070. Tudor House, en segundo lugar, constituye prácticamente un museo de la historia de la ciudad. Recomiendo encarecidamente su visita. De entre los restos de las antiguas murallas de Southampton sobresale Westgate, una puerta por la cual marcharon parte de las tropas del rey Enrique V camino de la batalla de Agincourt en 1415 y los Pilgrim Fathers para embarcar en el Mayflower rumbo a América el 15 de agosto de 1620.

Tudor House, cerca de la zona de Below Bar.

St Michael’s Church, el edificio más antiguo en uso de Southampton.

El resto del centro de la ciudad se caracteriza por sus zonas verdes y residenciales. Por un lado, podemos visitar numerosos parques de gran extensión y verdor, como Hoglands Park, Houndwell Park, Palmerstone Park, East Park, Watts Park, Mayflower Park y Queen’s Park. Por otro, la zona de los muelles también forma parte del centro de Southampton. Así, se puede llegar a pie desde High Street o en autobús. Allí nos esperan unas vistas maravillosas como las que os enseño en las siguientes fotos:

Parte de la zona de los muelles, en Town Quay.

Vista de parte de los muelles de Southampton.

Dónde comer

En mi caso, me decanté por una apuesta segura: Yates. El establecimiento al que acudí se encuentra en Above Bar y debo advertiros de que el mismo menú que podéis encontrar también en Portsmouth cuesta aquí de una a dos libras más. Si sois más de Wetherspoon, os alegrará saber que Below Bar cuenta con uno de sus establecimientos, llamado The Standing Order. Si, por otro lado, preferís algo más exótico, os recomiendo un restaurante malayo situado en East Street llamado Old Town.

No obstante, una opción bastante económica y segura para el bolsillo del estudiante Erasmus es comprar un Lunch Deal en cualquiera de los supermercados en los que esté de oferta. En concreto os puedo hablar del de Sainsbury’s, que consiste en un sándwich doble, patatas fritas de bolsa y bebida por menos de 4 £. Si no encontráis ninguno por la ciudad, siempre podéis comprarlo antes de salir de Portsmouth. Una apuesta segura, sin duda. La comida del mercadillo de la ciudad, que está disponible los jueves, viernes y sábados en la zona de Bargate, también es muy recomendable.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Me gustaría darle las gracias a Rafael Martínez por su colaboración como antiguo alumno de intercambio Erasmus en Southampton. No pude haber tenido mejor guía ni mejor compañero de viajes. 🙂 De hecho, espero poder seguir hablándoos de esta magnífica ciudad en futuras entradas que ya tengo planteadas. Soy consciente de que faltan muchos sitios que ver en la ciudad, como el museo de aviación o el estadio de St Mary, pero en esta entrada os he hablado de la excursión que yo hice hace ya un año y medio. Como siempre, os recuerdo que podéis seguir la actualización del blog a través de Facebook y Twitter, así como mediante suscripción por correo electrónico.

¡Hasta la próxima, Pompeynianos!

Cómo vivir un Halloween aterradoramente espectacular (II)

¡Hola, Pompeynianos!

Como os prometí, aquí os dejo la segunda parte de la entrada dedicada a Halloween en Portsmouth. En esta ocasión, os hablaré de otros cuatro eventos y acciones que podéis realizar en la ciudad durante la semana del 26 de octubre de este año.

5. ¡Correr… por tu vida!

Como es usual desde hace unos pocos años, en Portsmouth se llevan a cabo carreras temáticas en torno a la celebración de Halloween. La más conocida de todas, organizada por The Ghost Race, tendrá su punto de salida en Alexandra Park, a partir del cual los asistentes recorrerán unos ocho kilómetros mientras huyen de zombies, fantasmas e incluso la mismísima Parca. Además, se os obsequiará con un regalo muy particular a todos los que lleguen por lo menos a la mitad del recorrido. ¿El precio? Los adultos pagan 17 £ y los menores de 16, 10 £. ¿Cuándo? el viernes 30 de octubre a las 18.45 h. Podéis encontrar más información sobre la carrera aquí.

Alexandra Park, en Portsmouth.

6. Visitas guiadas

Halloween puede ser una buena ocasión para visitar los monumentos más famosos de Portsmouth, como Southsea Castle, Fort Widley e incluso el HMS Warrior. Por ello, Dark Encounters os ofrece una visita guiada y ambientada en Halloween de estas atracciones turísticas por 15 £. El tour dura aproximadamente una hora y cuarto y contará con una gran variedad de actuaciones en Southsea Castle el 26 de octubre a las 19.30 h, en Spice Island el 27 de octubre a la misma hora, y en el HMS Warrior el 28 de octubre también a la misma hora. Asimismo, el pub Duke of Buckingham ha organizado una visita bastante aterradora por las calles de Old Portsmouth. Dicha visita comenzará a las 20.30 h el próximo 28 de octubre (se recomienda que lleguéis unos 20 minutos antes) en el mismo pub y la entrada solo cuesta 6 £.

Por otra parte, si os interesa explorar el famoso Fort Widley, podéis asistir de manera gratuita a la feria temática que Seriously Events tiene pensada celebrar el próximo 24 de octubre desde las 10.00 hasta las 16.00 h. Podéis encontrar más información al respecto en este enlace.

7. De festivales va la cosa

Los festivales también tienen cabida en la ciudad durante Halloween. Ya sean de música o incluso de películas, pueden ser una buena opción si queréis huir de lo tradicional en estas fechas.

Making Waves Film Festival vuelve a la ciudad con una noche de películas independientes que seguro que os agradarán. ¿Cuándo? el próximo 27 de octubre a las 19.30 h. ¿Dónde? The Fat Fox, en Victoria Road. ¿Cuánto? La entrada es gratuita. Podéis encontrar más información en su evento de Facebook. Si lo que os gusta es la música, The Fat Fox os deleitará con un plan alternativo la misma noche de Halloween desde las 18.30 h. La entrada es gratuita siempre y cuando vayáis antes de las 22.00 h. Para más información, visitad el siguiente enlace.

8. Lo esencial: llevar un buen disfraz

¿Se os ha olvidado traer vuestro disfraz en la maleta? ¿No encontráis ningún sitio donde conseguir uno a buen precio? No problem. En Portsmouth podéis haceros con un buen disfraz por menos de 15 £ si os lo montáis bien. Si lo que os apetece es huir de los disfraces tan comunes que ofrecen Asda y Tesco, os sugiero que probéis suerte en U-Need-Us, una tienda especializada en disfraces en Arundel Street, calle perpendicular a Commercial Road. Aunque no me compré nada en su momento, sí que exploré un poco esta maravillosa tienda, en la que encontraréis de todo y a muy buen precio. En su catálogo podréis mirar de antemano el disfraz o los accesorios que prefiráis y que se ajusten a vuestro presupuesto, pero os aconsejo que vayáis y le echéis un vistazo vosotros mismos.

Si creéis que podéis confeccionar vuestro propio disfraz con lo que tenéis por casa, aquí os dejo un sitio web en el que la autora ofrece consejos muy prácticos para reciclar prendas y accesorios y convertirlos en el disfraz más original que hayáis visto: desde Lady Gaga en su videoclip Telephone hasta la mismísima Lady Edith de Downton Abbey.

Ejemplo de disfraz que podéis crear con vuestra propia ropa. Cortesía de The Haute Mess.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Como siempre, os recuerdo que podéis seguir el blog por Facebook y Twitter y que si tenéis alguna duda o sugerencia, me la hagáis llegar por correo electrónico a esta dirección.

¡Os espero en la próxima entrada! 🙂

Bienvenida y breve repaso a Portsmouth

Me gustaría comenzar esta primera entrada con algunos datos básicos acerca de la ciudad. Portsmouth es la segunda ciudad más grande del condado de Hampshire, siendo precedida por Southampton. Aunque mayor en extensión, Southampton no es la capital del condado, siendo este el caso de Winchester, ciudad de la que hablaremos en futuras entradas.

Otro dato curioso es que Portsmouth es la única ciudad situada en una isla en todo Reino Unido, denominándose dicha isla Portsea Island. Portsmouth queda, así, separada de Gran Bretaña por el Portsbridge Creek, una especie de canal. Además, supera en densidad de población a Londres y ocupa el undécimo puesto en el ranking de las ciudades más pobladas de Reino Unido. Todo esto, por supuesto, tiene sus repercusiones: el alquiler de las viviendas es algo mayor que en el resto de ciudades.

Asimismo, y a pesar de la falta de acuerdo en cuanto a sus distritos, podríamos decir que Portsmouth se divide en ocho grandes áreas: Portsmouth, Southsea, Milton, Gosport, Copnor, North End, Hilsea y Cosham. A su vez, y en lo que respecta al centro de la ciudad, Portsmouth consta de tres barrios principales: Portsea, Eastney y Fratton. Los estudiantes, sin embargo, suelen vivir entre Southsea y Fratton por cuestiones de proximidad a las facultades.

Hablemos, pues, del transporte. Como es común en todo el país, el medio de transporte preferido por los británicos es el tren. Así, Portsmouth dispone de cinco estaciones ferroviarias: Cosham, Hilsea, Fratton, Portsmouth & Southsea, y Portsmouth Harbour. A partir de estas estaciones podéis viajar a cualquier punto dentro de Gran Bretaña. Si queréis, no obstante, viajar a la isla de Wight, podéis coger el transbordador (ferry) en Portsmouth Harbour (dentro de la misma estación de tren). Además, también se pueden visitar distintos puntos de España y Francia gracias a los transbordadores que salen desde Portsmouth International Port.

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Mapa de Portsmouth. Podéis ver el mapa completo haciendo clic en este enlace.

Cambiando de tema, a los que ya estáis en Portsmouth quizá os resulta confuso leer «Pompey» en los cubos de basura o incluso en la fachada de algunos edificios. «Pompey» no se refiere a la antigua ciudad de Pompeya, sino al apodo con el que los británicos conocen a Portsmouth y a su equipo de fútbol, el Portsmouth FC. Aunque su verdadero origen es desconocido, se cree que este apodo pudo deberse a dos hechos: por un lado, los barcos que entraban al puerto de Portsmouth (Portsmouth Harbour) se encontraban con una señal que rezaba Pom. P. (Portsmouth Point), por lo que Pompey puede haber derivado de ella; por otro lado, el navío de guerra francés Le Pompee pasó a formar parte del ejército británico en 1794, llegando ese mismo año a la ciudad.

Y es que resulta que Portsmouth cuenta con una gran tradición y relevancia internacional en lo referente a la industria naval. En la actualidad, uno puede pasear por su Historic Dockyard y contemplar la grandeza de tres buques históricos: el HMS Warrior, el HMS Victory y el Mary Rose. No obstante, pronto hablaré de esta zona y sus buques en una entrada separada.

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El HMS Warrior visto desde Portsmouth Historic Dockyard.

Aunque podéis pensar que este tipo de información tan teórica no os es de mucha utilidad, os aseguro que conviene tenerla en cuenta. No obstante, no quiero alargar demasiado esta entrada, así que aprovecharé para comentaros que en la sección de enlaces de utilidad podéis encontrar todo lo que necesitáis en estos momentos: supermercados, información acerca del mercadillo de la ciudad, tiendas de ropa, ocio, universidad, etc. Todo ello, por supuesto, incluye comentarios basados en mi experiencia personal.

Espero de todo corazón que os haya gustado y sido de utilidad esta breve entrada. Estad atentos al blog, ya que a lo largo de la semana subiré más entradas, esta vez de carácter práctico. Además, podéis suscribiros al blog y os avisaré por correo electrónico cada vez que suba contenido nuevo, o bien seguir las actualizaciones por Facebook y Twitter.

¡Hasta la próxima, Pompeynianos! 🙂